YO NO OLVIDO AL AÑO VIEJO (Playlist: Amapola)

Es el primer post del año… y no sé ni por dónde empezar. La fiesta de Fin de Año de la mano de la Señora Daniela Pelazo Romo fue la onda para aquellos que nos sabemos perfecto eso de yo-no-te-pido-la-luna y anexas. Estrenamos ropita interior. El baile duró hasta las seis de la mañana. Y la champaña corrió sin reparos. Eso es querer que la cosa empiece bien, digo yo.

Y es que sí, ya nos urgía que el año se acabara. Porque el anterior intenseó durísimo y porque tanta buena gente que apareció en las últimas semanas tiene, forzosamente, que tener una razón de ser en los próximos meses. Yo, a esto de las buenas personas, le tengo tanta fe.

Pzodiacv01prev1or lo pronto, amo el shopping —y los consejos de amores— de la patita de Eva Bunny y a la Conejita Sicología, la aparición de —mi nuevo mejor amigo— el Conejito Viajero, sentarme a hablar —inteligentemente de lo enredosamente tontas que son las relaciones— con Gymmate Bunny, salir a correr por las mañanas, reencontrarme a Bombón Bunny —y que el tiempo se nos haga chiquito para ponernos al tanto—, dejar que las lagrimitas se chorreen mientras abrazo a Conejo de mi Guarda de mi Dulce Compañía, ponerle cositas a eso que por primera vez puedo llamar mi casa, conocer a la familia de Mr. Perfect Bunny … y sí, hasta sentir cosquillitas en la panza ante una infinitamente remota posibilidad (adivinen cuál).

Sí. Qué venga el Año Nuevo con todo y lo que los astros nos deparen.