AS IF…

 

“¿Estas consciente que se va a casar?… Y no contigo” dijo. Así de simple, llana y dura fue la frase de Miss Business Bunny. Parpadeé tres veces seguidas y, obvio, contesté con simpleza y creatividad. Como si de verdad, no me importara.

 

 

Ay, obvio que no importará tanto, si me mantengo con el corazoncito bien ocupadísimo. Ya sea con el Conejito PR que, meses después, regresa a intentar recuperar lo perdido o con Butty Bunny que destila interés en pequeñas dosis o con El Saltarín Mediático que le pone sabor a las mañanas. Será…

Será que ya aprendía a poner a la tristeza a girar a mi ritmo, será que me bastan tres segundos para volverme la mismísima protagonista de “El Descanso” aunque me falte sólo unos milímetros para parecerme a Kate Winslet, será que como en la cinta estoy a punto de tomar un avión y dejar que amores y desamores amarrados en tierra.

O será que una se va haciendo a la idea de que bodas van y bodas vienen y una no será la protagonista del festejo.

Será el sereno.