DÓNDE GUARDO (Playlist: Alejandro Filio)

Sucedió. Tal y como era predecible. Bastó que empezara a caminar sin rumbo para que las lágrimas se agolparan sin darme tregua. Lloré y lloré. Y siguen cayendo.

Si al principio no sabía por qué, ahora lo voy entendiendo todo. Tengo revueltos los miedos en las comisuras de los ojos. Irme significa cambiar de vida. Y no es que eso sea una novedad. Es que voy a ser una distinta de la que fuí. De la que soy. De la que he sido siempre.

Voy a meterme en una dirección. Una calle y un código postal defnitivo. Como ese que tengo años sin tener. Voy a comprometerme con algo más que conmigo misma. Y no sé si quiero. No sé si quiero planear mis próximos viajes comprando dos boletos de avión. No sé si quiero despertar acompañada. Tengo miedo de dejarme besar por los mismos labios durante una vida. Voy a vivir con alguien que gusta más de arar la tierra que de volar. Que constuye casas en el suelo en lugar de castillos en el aire.

He vuelto a fumar. Quiero beber vino y leer. He vuelto a disfrutar mi solísima soledad. Y no dejo de llorar.

CORAZONES ROTOS (Playlist: Alejandra Guzmán)

Ahí voy otra vez. Vuelta pa’ tras.

Estoy, como lo he estado otro millón de veces en mi vida, rodeada de ropa, zapatos y dos o tres recuerdos que no caben en las maletas. Intentando meter mi vida en 5 valijas que porque dicen que así es la vida que escogí.

Tengo nostalgiamiento del bueno, tristeza infinita, pero no he podido llorar. Ni una lagrimita. Sólo el nudo en la garganta, el hueco en la panza y un mal humor que insiste en que me quede aquí encerrada hasta el día que salga sólo para tomar un avión de regreso al Paraíso Tropical.

Y sí, obvio, a esta Conejita se le volvió a romper el corazón. Carajo.