ESTAR LEJOS (Playlist: Fonseca)

Vivo en un “estudio”. Que es la manera sofisticada de describir algo que se parece mucho a un cuarto de hotel de paso, como los que solía visitar en mis tiernos años adolescentes. Nomás que éste tiene cocineta.

El estudio está en una callecita linda, de un barrio lindo, con tienditas lindas. Y obvio, un buen pub, en la esquina. La entrada es exactamene igual a la de las vecinas casitas victorianas blancas, estrechas y altas, con puerta negra reluciente. De ahí, unas escaleras alfombradísimas hasta el sexto piso. Sí claro, sin ascensor.

Yo, no me la estoy pasando tan mal. Subir y bajar maletas, cajas, bultos y paquetes por esas escaleras se ha vuelto casi un deporte. Y nadie, nadie —ya lo entendí— tiene intención de darme una mano caballerosa. De esa caballerosidad muy macha que bien conocemos en Latinoamérica.

“Aquí los niños y las niñas pasan desde los cero hasta los doce años juntos. Juegan futbol, estudian y hacen exactamente todo igual. No esperes consideraciones”, me dijo mi nuevo Amigo del Círculo Rojo sentaditos en el pub.

Ya cumplí dos semanas en La Ciudad de la Eterna Llovedera. Ya lloré las rigurosas lágrimas de recién llegada. Ya empiezo a creer que el clima es malo, pero no tanto. Y por más que me duela, no extraño casi nada de lo que dejé por allá.

Joder. No voy a cambiar nunca.

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GITANA (Playlist: Shakira)

Si yo digo que tengo suerte de no haberme vuelto loca, aún.

O lo que es lo mismo, no es que no escribí por floja, si no por confundida.

Estaba yo muy hecha bolas, haciendo bolas la ropa que debía meter en la maleta para mudarme a La Ciudad de la Eterna Llovedera cuando sucedió. La llamada. Una que entendí como una posible oferta de empleo de regreso en El Pueblo, ese trabajo por el que siempre siempre siempre aposté y que no se me había puesto en la puerta.

Luego de que el corazón se me detuviera 53 segundos, escribí un mensaje:

—¿Qué oferta de trabajo valdría la pena para que yo renunciara a La Ciudad de la Eterna Llovedera? le escribí al Gran Conejo Editor.

—Ninguna. Pa’lante. Persígnate y a la chingada.

Así.. En unas palabras se me desmoronó el futuro enfrentito. Que sí, que porque dicen que hay otro futuro que me estoy construyendo.

Quiero creer que así será.