NO HAY MARCHA A NUEVA YORK (Playlist: Mecano)

Alguien me dijo que Nueva York era la ciudad más bonita del mundo.  Se equivocó.

Alguien me dijo que las ciudades por arriba no mienten. Si se ven bonitas, es que son bonitas.

Londres no mintió desde la ventanilla del avión. Obvio, todo sonaba perfectísimo si no fuera porque el supuesto taxi que supuestamente llegaría por mí, simple, no llegó.

Y ahí está la Conejita, muy paradita en el aeropuerto con maletón, jeans, botas y plumitas en la cabeza (la discreción, vamos, no es lo mio). Después de tres llamadas y dos insultos uno en inglés y uno en mi mejor español, alguien me hizo caso. Un taxi apareció para llevarme a mi nuevo destino: el Hotel Victoriano Que Todos Quieren. O no.

No quiero parecer naive, pero sí. Todo es exactamente como en Candy Candy. Ja. La casa con escaleras estrechitas, alfombradas y mi cuarto en el último piso. Chiquito con una sola ventana al fondo. Dulce, elegante.. cute.  Se me quitó un poco de glamour, intentando subir tremendo maletón -repleto de abrigos y bufandas- al último piso. Apenas abrí la puerta, me tiré en la cama con esa clásica sonrisa que me moja las orejas. Estaba yo regodeandome de mi buena fortuna cuando decidí que lo mejor era un buen baño.

-Ah! por fin, me dije.

Armada de mi mejor bata de baño y coquetas havaianas blancas, volteé, revisé y no. En ese cuarto no había ni una puertecilla que indicara el elemento esencial de toda habitación. Venga. No, no. No hay baño. ¡No hay baño!  Tras el recorrido de princesa empapada con turbante de toalla por más de tres pasillos, regresé a la habitación para una nueva sorpresa. ¿A alguien se le ocurrió avisarme que cargar con mi secadora de iones de alaciado super acá y mi plancha de cerámica de tecnología de punta de onda  no servía de nada si no traía un convertidor de voltaje?

Demonios. Welcome to London.

Y si -contrario a todo pronóstico- afuera brilla el sol, las inglesas sus dulces pieles blanquísimas con prendas brevísimas y yo sólo traigo bufandones y suéteres.. no, no es para estresarme. La verdadera sorpresa es que aquí ¡no hay internet!.

 Joder. No me pregunten cómo haré para encontrarme con el Conejo con Onda y la bendita idea de los helados, que ya estoy un poco de nervios.

El día terminó con mi primera visita a la Sede Universal de la Empresa de Medios Más Grande Del Mundo Mundial. Supongo que abrí los ojos como platos cuando puse el primer pie. Supongo que el enredadero de tripas fue como aquel del primer día de clases a mis tiernos 5 añitos. Supongo que mi silencio idiota fue tomado como la falta de aire de las misses universo a la hora de recibir la corona. Supongo que mis compañeritos de banca me miran con la ternurita que se ve a la chiquilla recién llegada del pueblo incluída la mordedura de rebozo. Supongo que me dicen que parezco de veintitantos nomás por que las cremas han hecho efecto y no porque miro a todos con suma admiración de principiante. Supongo que este fue el primer paso de una larga, nueva vida laboral.

4 comentarios en “NO HAY MARCHA A NUEVA YORK (Playlist: Mecano)

  1. meduelelachoya dijo:

    Chin! A compartir el baño? Horror!
    Puedes encontrar un RadioShack para tu convertidor? Digo, no creo que seas la única con problemas…

    ¿Qué se siente maldecir en mexicano en los Londons?

    Te andamos siguiendo!… aunque no tengas internet.

  2. Pues muy buena suerte en esta nueva etapa de su vida conejita, y de la vida las mejores cosas, y con el sol en Londres esta cañon el calentamiento de la tierra a una amiga le paso pero en rusia, tenia que ir dos semanas y se llevo hasta el abrigo de oso y que llega a rusia y estan a 25 grados upssss y ella sin nada que ponerse.
    saluditos

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