CAMBIAR EL AIRE DEPENDE DE TI (Playlist: Diego Torres)

Estaba yo muy tranquilita sentada en mi escritorio, cuando me dieron la noticia. Vamos, reconozco que me cayó como balde de agua fría:

—Gracias por participar pero la cosa está difícil. Que te vaya bonito.

Irremediablemente los ojos se me rebosaron de lágrimas y pestañeé velozmente mientras le seguían hartas palabras de aliento que yo no alcanzaba a escuchar con exactitud. Salí, subí a mi coche y di vueltas por la Ciudad. A qué cosas estas, pensé. Luego me senté a comer con Eva Bunny y Conejita Sicología, mis dos nuevas mejores amigas que, corroboré, cuánto me hacen bien.

Para el dia siguiente, armada de cajas de mudanza en la cajuela del auto y una gran sonrisa, la cosa había pasado de la mejor manera. El teléfono no paraba de sonar y las ofertas de caer del cielo.

Y a mí no me queda más que pensar que cuando dije que algo grande está por pasar, es porque aún no conocía la verdadera dimensión de la grandeza. Bienvenga mi nueva vida.

ESTA NAVIDAD ME VOY A REGALAR UN CARIÑO NUEVO (PLAYLIST: Marc Anthony)

No tengo arbolito de Navidad. Y eso para alguien como yo es una gran tragedia. No sabría decir si porque soy extremadamente cursi o porque ésta es mi primera Navidad en casa nueva. Pero lo justo es que yo tuviera un gran gran arbol sintetico , blanco y con plumas moradas. ¿Por qué? Porque sí

Lo cierto es que este fin de semana ya rumbeé, ya me puse las plumas en la cabeza y ahora sólo me falta ir a Playa… y sigo esperando eso que está por pasar.

TE BUSQUÉ (Playlist: Mecano)

Lo sabía que iba a pasar… y ya va pasando.

2255318500_771a3d61813

Hace unos meses, buscando ilustraciones me topé con unos trazos de niñas de ojos grandes que me enloquecieron. Busqué y busqué y no los volví a encontrar

2255319600_981459d5223

Hoy toqué en un departamento de Mixcoac y las hallé. Por todos lados. Enormes, monumentales, “señoritas bananas” como una. Las encontré a ellas y a Eva Bunny.

Y como si fuera cosa de todos los días, me quité los zapatos, me puse unos calcetincillos rosas afelpadísimos (de conejita) que me tenían preparados, abrí una de las cajitas de comida china (rompiéndo olímpicamente la dieta) que estaban sobre la mesa y empezó una de esas platicas que una sólo tiene pocas veces en la vida.

Un ratito después se unió la Conejita Sicología e hicimos el trío perfecto. Hablamos de Coco y las ganas de matar sin el más mínimo remodimiento al causante de un corazón roto, de las punch girls que van más allá de la cápsula del cuerpo, de la señorita banana y tantas preguntas enredadas en el pelo. Tal y como una.

Varias horas después ya eramos nuevas mejores amigas. Y yo salí de ahí sabiendo (a ciencia cierta y exacta) que algo grande está por pasar.

ESPERA UN POCO… (Playlist: José José)

toxine2Estoy en ascuas. Y no sé de qué.

Llevo unos días sintiendo esa emoción pequeñita que hace cosquillas alrededor del ombligo. Sintiendo la calma chicha (que le llaman), todo plato, tranquilo, sin movimiento sabiendo que de un momento a otro llegará una ola grande grande que pondrá todo boca arriba. Llevo unos días sabiendo que algo grande está por llegar. Y por más que le pienso no sé qué es.

Será por eso que reviso mi correo cada mañana esperando un mail de un país lejano (que no tanto) con buenas nuevas. O que me emociona una posible junta en la que he de decir lo que pienso de a de veras. O el próximo encuentro con una artista (de verdad) que pinta lo que ¡a mí! me gusta. O que ya estoy armando la maleta con la que desembarcaré proximamente en una playita jazzera. O que preparo meticulosamente mi disfraz de rumbera para lo que promete ser LA fiesta cumpleañera de disfraces… O que miro de reojo en mi agenda una cita puesta para el primer fin de semana de diciembre, aunque en esa, joder, trato de no pensar.

VOLARE.. NEL BLU DIPINTO DI BLU (Playlist: Domenico Modugno)

biouti1Andaba de viaje. No no pues, no me morí. . Nomás me fui a Puebla, que para el caso fue casi lo mismo. Seré políticamente incorrecta, pero yo nomás no le encontré el gusto: muy bonitas las iglesias, muy bonito el centro, muy buena la comida… muy poquito corazón. Me faltó gente, sonrisas… onda. Y eso que llegué muy animosa, con harta cosa en la maleta, con los tenis para correr por las mañanas, las ballerinas para caminar las calles y regresé sólo con un platito de talavera y una sensación de desencanto. (Vamos, que quizá también se trate de mi estado animoso variable.. y no de la HH Ciudad).

En fin, ya estoy de vuelta.. y a dieta, muy a dieta. Porque en tres semanas voy a Playa y juro que seré la reina del bikini. Ja.